Anomalías cromosómicas numéricas

Cuando se produce una alteración en el proceso de división normal (no-disyunción meiótica), los gametos (ovocitos o espermatozoides) reciben un número inadecuado de copias y, en consecuencia, el embrión resultante tendrá un número anormal de cromosomas (embrión aneuploide). Esta situación se llama aneuploidía. Las formas más frecuentes de aneuploidía son las trisomías (un cromosoma de más), y las monosomías (en las que falta un cromosoma). La presencia de cualquiera de estas anomalías altera el desarrollo del embrión. Las consecuencias de las trisomías y monosomías en una gestación pueden ser una falta de implantación, un aborto espontáneo en las primeras semanas de gestación, y, menos frecuentemente, cuadros que permiten el desarrollo embrionario hasta alcanzar la etapa fetal e incluso hasta el nacimiento. Sólo las trisomías 21, 18, 13, XXY, XYY y XXX así como la monosomía X permiten el nacimiento de un ser vivo.

Esta alteración de la división celular ocurre con

mayor frecuencia en meiosis femenina.