¿ES POSIBLE REALIZAR UN TEST GENÉTICO PREIMPLANTACIONAL (PGT) SIN BIOPSIAR EL EMBRIÓN?

El test genético preimplantacional (PGT del inglés Preimplantation Genetic Testing) permite la determinación de algunas características genéticas del embrión en cultivo, antes de su transferencia al útero materno. Para ello, es necesario someterse a un ciclo de fecundación in vitro (FIV) que permita disponer de un cierto número de embriones provenientes de la pareja. La determinación genética se realizará a partir del ADN embrionario obtenido de la biopsia de una o unas pocas células de estos embriones. El carácter invasivo de la biopsia, a entender de algunos autores, podría disminuir la capacidad de implantar del embrión. Sin embargo, cuando la biopsia es realizada por manos expertas, no se han observado diferencias en las tasas de embarazo evolutivo entre embriones biopsiados y no biopsiados.

¿Se puede disponer de otra fuente de ADN embrionario sin necesidad de realizar una técnica invasiva?

Diversos autores han publicado la posibilidad de realizar un diagnóstico a partir del ADN que se encuentra en el medio de cultivo donde crece el embrión. Los resultados obtenidos hasta la fecha, si bien alentadores, muestran que todavía es necesario seguir avanzando en este campo del PGT no invasivo.

¿Cuál es el origen del ADN embrionario que se encuentra en el medio de cultivo?

No se sabe con certeza.

Es posible que provenga de células embrionarias que han iniciado la muerte celular (apoptosis), o directamente de células lisadas (rotas). Que el ADN de estas células sea o no representativo de la totalidad del embrión está aún por resolver.

Puede que se trate de una contaminación por ADN de origen parental; ya sea proveniente de espermatozoides (que quedan adheridos al embrión tras la fecundación), ya sea proveniente de células de la granulosa (células que acompañan al ovocito). En cualquier caso, esta posibilidad podría excluirse realizando una inyección intracitoplasmática de espermatozoides o ICSI y una exhaustiva eliminación mecánica de las células de la granulosa.

Finalmente, se considera también una posible fuente el ADN contenido en vesículas extra-celulares que funcionarían de mensajeras entre diferentes partes del embrión. Si este fuera el caso, bien podría ser una excelente fuente de ADN para realizar el diagnóstico.

¿Los resultados obtenidos hasta el momento son fiables?

A día de hoy, no hay suficiente evidencia que el resultado obtenido del análisis del ADN embrionario libre en el medio de cultivo pueda utilizarse a nivel clínico. Los niveles de concordancia de resultados entre el diagnóstico obtenido en el ADN procedente de células biopsiadas del embrión y el obtenido del medio de cultivo no están suficientemente alineados. Se observa una tasa de falsos positivos relativamente elevada, lo que significa que se desperdician embriones al ser diagnosticados como anormales cuando lo cierto es que no lo son. Teniendo en consideración que se trata de una técnica que se utiliza cuando el embrión ha alcanzado el estadio de blastocisto (días 5 a 7 de cultivo embrionario) y que no son muchos los embriones que alcanzan este estadio, la posibilidad de perder alguno de ellos por un falso positivo no es muy halagüeña.

La discusión está abierta entre diferentes autores respecto la posibilidad de utilizar la información obtenida de forma no invasiva (que ciertamente sería una forma muy sencilla de disponer de ADN embrionario) aun teniendo en consideración la posible pérdida de embriones por falsos positivos, frente a la posibilidad de restar poder de implantación al embrión al aplicar un procedimiento invasivo.

Sin lugar a dudas, si se consigue conocer el origen del ADN embrionario en el medio de cultivo y los resultados que de él se originen sean fiables, el diagnóstico no invasivo abrirá una nueva era en el campo del PGT.

Hasta entonces, habrá que seguir caminando.

Equipo Reprogenetics.