¿LA BIOPSIA EMBRIONARIA EN UN CICLO DE FIV-PGT PUEDE AFECTAR AL DESARROLLO DEL EMBRIÓN?

El test genético preimplantacional (PGT) analiza la información genética de los embriones. Permite establecer el estatus cromosómico del embrión e identificar aquellos sin alteraciones cromosómicas. Así se evita la transferencia de embriones con riesgo de anomalías cromosómicas y se contribuye a la selección del embrión con un mayor potencial de implantación. También es posible detectar los embriones afectos de alguna enfermedad genética heredada de los progenitores. El PGT es una herramienta que ayuda a seleccionar qué embriones son aptos para la transferencia, más allá de su morfología.

¿En qué consiste el PGT?

El análisis de los embriones se realiza a partir del ADN embrionario. Éste se obtiene de una o unas pocas células extraídas, esto es biopsiadas, del embrión. Si la biopsia se lleva a cabo en el día 3 de desarrollo embrionario, cuando el embrión tiene entre seis y ocho células, se extrae una sola célula para su análisis. Si la biopsia se realiza entre los días 5 y 7 de desarrollo, cuando el embrión ha alcanzado el estadio de blastocisto (contiene alrededor de 200 células), se extraen entre 5 y 10 células.

¿Puede afectar la biopsia en el desarrollo del embrión?

Si la biopsia es realizada por personal experto y la calidad embrionaria es buena, la evolución de estos embriones no debería verse afectada negativamente. Hay que considerar que la proporción de células biopsiadas es mayor en día 3 que en blastocisto (1 de 6-8 respecto a 5-10 de 150-200), por lo que la biopsia en día 3 tiene un impacto mayor sobre el potencial de implantación al de la biopsia en estadio de blastocisto. Además, los beneficios del PGT en parejas con riesgo genético compensan el posible impacto de la biopsia sobre la capacidad de implantar del embrión.

Respecto a la biopsia de blastocisto, diversos estudios demuestran que la biopsia en este estadio no afecta al desarrollo embrionario y posterior implantación. De hecho, el potencial implantatorio de un blastocisto sin anomalías cromosómicas (normal o euploide) es de alrededor del 70% comparado con un aproximadamente 40% de un embrión sin diagnosticar (Yang et al., 2012).

Como en todo proceso de manipulación, no se puede descartar totalmente un riesgo posible de daño durante el proceso. Según datos de Reprogenetics, esta cifra se calcula que es menor al 0.5%.

¿Cuál es el futuro?

Actualmente, para llevar a cabo el PGT, se necesita disponer de una muestra que sea el máximo de representativa del embrión, sin comprometer su viabilidad. La biopsia embrionaria, si bien es una técnica invasiva, es segura, y realizada por expertos y en embriones de buena calidad no afecta negativamente el desarrollo embrionario.

El reto que se nos presenta es conseguir llevar a cabo un análisis genético del embrión mediante un procedimiento no invasivo, que debería permitir analizar la información genética de forma precisa sin manipulación del embrión (ver https://www.reprogenetics.es/es-posible-realizar-un-test-genetico-preimplantacional-sin-biopsiar-el-embrion/ ). Por el momento, y a la espera de más evidencias y estudios, la biopsia de trofoectodermo sigue siendo la técnica que proporciona mejores resultados para llevar a cabo un test genético en el embrión.